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CONOCER LAS NORMAS, PERO APUNTAR MÁS ALTO

LIBROS

Las normas de iluminación y las luminarias típicas que se destinan a los lugares de trabajo en oficinas suelen ser uniformes entre países. Las normas de nivel nacional suelen ajustarse bien a las normas principales, tales como la norma global “ISO 8995-1 / CIE S 008/E”, la europea “EN12464-1” y “ANSI/IES RP-1” para América del Norte. Aunque las normas no suelen ser legalmente vinculantes, sino más bien recomendaciones, a menudo se citan en leyes, directivas y licitaciones. Aunque las normas no se sigan de manera estricta, las instalaciones que suelen utilizar luminarias de tubos fluorescentes han funcionado sin muchas quejas. Ahora, con las luminarias LED, existe el riesgo de que estas instalaciones no funcionen como lo hacían antes. La legislación relativa a la iluminación se centra principalmente en garantizar la seguridad de luminarias y estructuras y la eficiencia energética, más que en los niveles de iluminación. Las normas de iluminación, sin embargo, definen la base común de requisitos mínimos para el buen rendimiento visual sin limitar demasiado la libertad de diseño. Sin embargo, muchas publicaciones sobre normas cubren también muchas “prácticas recomendadas” con ejemplos prácticos que contribuyen a satisfacer y superar los requisitos de una manera más centrada en las personas. Seguir los principios de estas prácticas recomendadas puede tener un enorme impacto positivo sobre la creación de una atmósfera más agradable y una iluminación mejor para las personas; sin embargo, por desgracia, no todos los proyectos de oficina se gestionan con ese nivel de ambición.

ESPACIO

La ideología común que está detrás de todas las normas es garantizar la visibilidad en las tareas mediante el establecimiento de niveles de uniformidad e iluminancia mínimos para diferentes tareas, como la reducción del deslumbramiento y una iluminación ambiental suficiente. Habitualmente, se recomienda que la reproducción del color no sea inferior a 80. Además, las recomendaciones también cubren las sombras, la CCT y la integración de la luz natural, pero raramente imponen limitaciones. La dificultad y la duración de las tareas y, en algunas normas como IES RP-1, la edad de los usuarios, determinan los requisitos de iluminación mínimos. Para personas más jóvenes y tareas menos exigentes visualmente, los requisitos de deslumbramiento e iluminancia son menores que para personas mayores y tareas más exigentes. Es obvio que para los pasillos la gente no necesita una iluminación tan buena como para la lectura continua. En áreas públicas, también se debe considerar la iluminancia cónica, para que las personas puedan verse entre sí. Los niveles de iluminancia típicos en áreas de trabajo van de 300 lx a 1000 lx, siendo 500 lx la norma global, aunque muchos estudios sugieren que los niveles de iluminación preferidos para el trabajo de oficina están entre 800 lx y 1000 lx; no parece que añadir más tenga un efecto positivo, aunque también depende de los niveles de iluminación ambiental a los que esté acostumbrado el trabajador. Si el entorno es luminoso, el área de trabajo debe iluminarse aún más, puesto que los ojos se adaptan a una luminosidad más alta. Resulta aceptable reducir los niveles de iluminación a 1/3 o 2/3 de los del área de trabajo en las áreas contiguas que la rodean; en las áreas de fondo pueden ser incluso más bajos, hasta de 50 lx. En la oficina se recomienda cierto contraste, puesto que hace el espacio más interesante visualmente y las normas lo permiten si las áreas de trabajo están bien iluminadas. La iluminación ambiental suele controlarse con los niveles de iluminancia en las paredes y el techo. La norma general es tener al menos una proporción de 1:3:10 entre el techo, el fondo (las paredes) y el área de trabajo. Si el área de trabajo tiene 500 lx, las paredes deberían tener en promedio 150 lx y el techo al menos 50 lx. El valor de luminancia mínimo para las paredes suele ser de 30 cd/m2. Si hablamos de prácticas recomendadas, los techos y las paredes deberían tener niveles de luminancia mucho más altos que los requisitos mínimos que establecen las normas. Entre los diseñadores de iluminación se suele decir “ilumina las paredes, no el suelo” y en la iluminación de oficinas el error más común parece ser no iluminar lo suficiente paredes y techos. De nuevo, es posible que pasarse de la raya tampoco sea lo ideal, pero tener la misma luminosidad o, al menos, la mitad que la del área de trabajo crea una iluminación ambiental más natural, psicológicamente mejor. Esto es especialmente relevante si la oficina no está bañada por luz natural desde varias direcciones. Cuanto más uniformes sean las paredes y los techos, más agradables y menos molestos serán probablemente, a menos que se busque intencionadamente un efecto artístico. El uso de apliques de pared y ópticas de iluminación ascendente mejora la uniformidad cuando la ubicación de las luminarias no es suficiente por sí sola. Office lighting standards

DESLUMBRAMIENTO – SOBRE EL PAPEL Y EN LA PRÁCTICA

En un contexto de oficina, el deslumbramiento incapacitante no suele ser un problema a menos que esté relacionado con la luz natural o con un reflejo sobre la pantalla. Un deslumbramiento incómodo puede ser difícil de evaluar o incluso de percibir, puesto que sus efectos pueden darse hasta cierto punto de manera subconsciente a corto plazo, pero en cualquier caso debe evitarse. La mayoría de los sistemas habituales para la medición del deslumbramiento que provoca incomodidad, tales como UGR (Unified Glare Rating, Calificación de deslumbramiento unificada) y VCP (Visual Comfort Probability, Probabilidad de comodidad visual) se han formulado sobre la base de estudios empíricos e intentan determinar la probabilidad de que los observadores experimenten deslumbramiento. Un número UGR alto significa que es probable que más observadores ubicados en un mismo lugar perciban que el deslumbramiento directo procedente de una luminaria es incómodo. UGR es el sistema más aceptado globalmente, aunque en América del Norte también se utiliza VCP. Existe una tabla de conversión entre UGR y VCP, donde UGR 19 equivale aproximadamente a una VCP del 70 %. Debido a los diferentes métodos de prueba, es posible que la conversión no pueda aplicarse a todas las luminarias y configuraciones. En un entorno de oficina, normalmente se requiere un UGR por debajo de 19 para la mayoría de las tareas habituales. Un UGR por debajo de 16 es habitual para tareas que requieran una precisión muy alta, mientras que en pasillos y áreas públicas el UGR puede ser más alto. ¿Cómo se evalúa el deslumbramiento con UGR en la práctica? UGR no es un número estático que pueda vincularse a la luminaria. Sin embargo, las hojas de datos de luminarias suelen proporcionar el valor de la tabla UGR en una habitación estándar de 4H x 8H con factores de reflectancia de 0,7 (techo), 0,5 (paredes), 0,2 (suelo) o mediante el valor máximo de la tabla UGR normalizada. Esta es una manera rápida de ver dónde sería posible usar a luminaria, pero solo describe una disposición de cuadrícula en una habitación estándar. La tabla UGR completa revela más información acerca de las habitaciones potenciales, puesto que considera diferentes tamaños de habitación y reflectancia y es una herramienta útil para el diseñador de iluminación, junto con otras herramientas tales como las curvas de luminancia. El método más preciso, no obstante, consiste en hacer cálculos mediante software de diseño de iluminación. Este método revela también las mejores posiciones para las luminarias sobre las áreas de trabajo. Esto es especialmente útil para escenarios relacionados con tareas donde no haya una matriz fija de la misma luminaria y en casos donde se utilice mucha luz indirecta. Idealmente, el diseño de la iluminación y la colocación de las luminarias deben diseñarse alrededor de las tareas de modo que se minimice el deslumbramiento. UGR y, en especial, el método UGR tabular tienen limitaciones y es posible que no funcionen en cualquier situación, pero en cualquier caso son herramientas valiosas para la evaluación del deslumbramiento.  

CONCLUSIÓN

Las normas son buenas y útiles, pero es más importante conocer qué es una buena iluminación de oficinas en general y qué produce los mejores resultados en diferentes escenarios.

TEMAS DE ESTE ARTÍCULO: ILUMINACIÓN DE OFICINAS / ÓPTICAS PARA OFICINAS

CONOCER LAS NORMAS, PERO APUNTAR MÁS ALTO

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Las normas de iluminación y las luminarias típicas que se destinan a los lugares de trabajo en oficinas suelen ser uniformes entre países. Las normas de nivel nacional suelen ajustarse bien a las normas principales, tales como la norma global “ISO 8995-1 / CIE S 008/E”, la europea “EN12464-1” y “ANSI/IES RP-1” para América del Norte. Aunque las normas no suelen ser legalmente vinculantes, sino más bien recomendaciones, a menudo se citan en leyes, directivas y licitaciones. Aunque las normas no se sigan de manera estricta, las instalaciones que suelen utilizar luminarias de tubos fluorescentes han funcionado sin muchas quejas. Ahora, con las luminarias LED, existe el riesgo de que estas instalaciones no funcionen como lo hacían antes. La legislación relativa a la iluminación se centra principalmente en garantizar la seguridad de luminarias y estructuras y la eficiencia energética, más que en los niveles de iluminación. Las normas de iluminación, sin embargo, definen la base común de requisitos mínimos para el buen rendimiento visual sin limitar demasiado la libertad de diseño. Sin embargo, muchas publicaciones sobre normas cubren también muchas “prácticas recomendadas” con ejemplos prácticos que contribuyen a satisfacer y superar los requisitos de una manera más centrada en las personas. Seguir los principios de estas prácticas recomendadas puede tener un enorme impacto positivo sobre la creación de una atmósfera más agradable y una iluminación mejor para las personas; sin embargo, por desgracia, no todos los proyectos de oficina se gestionan con ese nivel de ambición.

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La ideología común que está detrás de todas las normas es garantizar la visibilidad en las tareas mediante el establecimiento de niveles de uniformidad e iluminancia mínimos para diferentes tareas, como la reducción del deslumbramiento y una iluminación ambiental suficiente. Habitualmente, se recomienda que la reproducción del color no sea inferior a 80. Además, las recomendaciones también cubren las sombras, la CCT y la integración de la luz natural, pero raramente imponen limitaciones. La dificultad y la duración de las tareas y, en algunas normas como IES RP-1, la edad de los usuarios, determinan los requisitos de iluminación mínimos. Para personas más jóvenes y tareas menos exigentes visualmente, los requisitos de deslumbramiento e iluminancia son menores que para personas mayores y tareas más exigentes. Es obvio que para los pasillos la gente no necesita una iluminación tan buena como para la lectura continua. En áreas públicas, también se debe considerar la iluminancia cónica, para que las personas puedan verse entre sí. Los niveles de iluminancia típicos en áreas de trabajo van de 300 lx a 1000 lx, siendo 500 lx la norma global, aunque muchos estudios sugieren que los niveles de iluminación preferidos para el trabajo de oficina están entre 800 lx y 1000 lx; no parece que añadir más tenga un efecto positivo, aunque también depende de los niveles de iluminación ambiental a los que esté acostumbrado el trabajador. Si el entorno es luminoso, el área de trabajo debe iluminarse aún más, puesto que los ojos se adaptan a una luminosidad más alta. Resulta aceptable reducir los niveles de iluminación a 1/3 o 2/3 de los del área de trabajo en las áreas contiguas que la rodean; en las áreas de fondo pueden ser incluso más bajos, hasta de 50 lx. En la oficina se recomienda cierto contraste, puesto que hace el espacio más interesante visualmente y las normas lo permiten si las áreas de trabajo están bien iluminadas. La iluminación ambiental suele controlarse con los niveles de iluminancia en las paredes y el techo. La norma general es tener al menos una proporción de 1:3:10 entre el techo, el fondo (las paredes) y el área de trabajo. Si el área de trabajo tiene 500 lx, las paredes deberían tener en promedio 150 lx y el techo al menos 50 lx. El valor de luminancia mínimo para las paredes suele ser de 30 cd/m2. Si hablamos de prácticas recomendadas, los techos y las paredes deberían tener niveles de luminancia mucho más altos que los requisitos mínimos que establecen las normas. Entre los diseñadores de iluminación se suele decir “ilumina las paredes, no el suelo” y en la iluminación de oficinas el error más común parece ser no iluminar lo suficiente paredes y techos. De nuevo, es posible que pasarse de la raya tampoco sea lo ideal, pero tener la misma luminosidad o, al menos, la mitad que la del área de trabajo crea una iluminación ambiental más natural, psicológicamente mejor. Esto es especialmente relevante si la oficina no está bañada por luz natural desde varias direcciones. Cuanto más uniformes sean las paredes y los techos, más agradables y menos molestos serán probablemente, a menos que se busque intencionadamente un efecto artístico. El uso de apliques de pared y ópticas de iluminación ascendente mejora la uniformidad cuando la ubicación de las luminarias no es suficiente por sí sola. Office lighting standards

DESLUMBRAMIENTO – SOBRE EL PAPEL Y EN LA PRÁCTICA

En un contexto de oficina, el deslumbramiento incapacitante no suele ser un problema a menos que esté relacionado con la luz natural o con un reflejo sobre la pantalla. Un deslumbramiento incómodo puede ser difícil de evaluar o incluso de percibir, puesto que sus efectos pueden darse hasta cierto punto de manera subconsciente a corto plazo, pero en cualquier caso debe evitarse. La mayoría de los sistemas habituales para la medición del deslumbramiento que provoca incomodidad, tales como UGR (Unified Glare Rating, Calificación de deslumbramiento unificada) y VCP (Visual Comfort Probability, Probabilidad de comodidad visual) se han formulado sobre la base de estudios empíricos e intentan determinar la probabilidad de que los observadores experimenten deslumbramiento. Un número UGR alto significa que es probable que más observadores ubicados en un mismo lugar perciban que el deslumbramiento directo procedente de una luminaria es incómodo. UGR es el sistema más aceptado globalmente, aunque en América del Norte también se utiliza VCP. Existe una tabla de conversión entre UGR y VCP, donde UGR 19 equivale aproximadamente a una VCP del 70 %. Debido a los diferentes métodos de prueba, es posible que la conversión no pueda aplicarse a todas las luminarias y configuraciones. En un entorno de oficina, normalmente se requiere un UGR por debajo de 19 para la mayoría de las tareas habituales. Un UGR por debajo de 16 es habitual para tareas que requieran una precisión muy alta, mientras que en pasillos y áreas públicas el UGR puede ser más alto. ¿Cómo se evalúa el deslumbramiento con UGR en la práctica? UGR no es un número estático que pueda vincularse a la luminaria. Sin embargo, las hojas de datos de luminarias suelen proporcionar el valor de la tabla UGR en una habitación estándar de 4H x 8H con factores de reflectancia de 0,7 (techo), 0,5 (paredes), 0,2 (suelo) o mediante el valor máximo de la tabla UGR normalizada. Esta es una manera rápida de ver dónde sería posible usar a luminaria, pero solo describe una disposición de cuadrícula en una habitación estándar. La tabla UGR completa revela más información acerca de las habitaciones potenciales, puesto que considera diferentes tamaños de habitación y reflectancia y es una herramienta útil para el diseñador de iluminación, junto con otras herramientas tales como las curvas de luminancia. El método más preciso, no obstante, consiste en hacer cálculos mediante software de diseño de iluminación. Este método revela también las mejores posiciones para las luminarias sobre las áreas de trabajo. Esto es especialmente útil para escenarios relacionados con tareas donde no haya una matriz fija de la misma luminaria y en casos donde se utilice mucha luz indirecta. Idealmente, el diseño de la iluminación y la colocación de las luminarias deben diseñarse alrededor de las tareas de modo que se minimice el deslumbramiento. UGR y, en especial, el método UGR tabular tienen limitaciones y es posible que no funcionen en cualquier situación, pero en cualquier caso son herramientas valiosas para la evaluación del deslumbramiento.  

CONCLUSIÓN

Las normas son buenas y útiles, pero es más importante conocer qué es una buena iluminación de oficinas en general y qué produce los mejores resultados en diferentes escenarios.

TEMAS DE ESTE ARTÍCULO: ILUMINACIÓN DE OFICINAS / ÓPTICAS PARA OFICINAS

Indoor/Office lighting

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